Después de felicitar a Irina en vivo y en directo, toca volver atrás un poquito para recordar algún que otro momento relevante, y el siguiente por orden cronológico es el cumpleaños de Esther, que ya tiene dos patos en el estanque.
El título lo vais a entender rapidito, veréis, se resume principalmente en tres sorpresas chafadas.
19 de octubre, sábado fue, sábado lo celebramos y viernes noche lo comenzamos, con sorpresa, como venía siendo la tradición (que terminó ese mismo día). El jueves quedada de las chicas para ir de tiendas con la cumpleañera y que eligiese sus regalos sin que se notase, algo que, teniendo en cuenta el enganche de la amiga con las compras y nuestra forma peculiar de disimular, tuvimos que convertir en una elección de regalo prácticamente por catálogo, he aquí la primera sorpresa fallida.
Con mi hermana de visita aquí (dato no importante que añado porque me apetece) teníamos que "montar la sorpresa" de las doce, todo sin que sospechara y teniendo en cuenta que paso las 24h con ella, era complicado el reto (tan complicado que no lo conseguimos). La susodicha sorpresa fue en nuestra casa, donde hacemos preparty y de vez en cuando vivimos también (cuando la ESC nos deja..) Después de hacer el circo probándonos ropa en la habitación mientras los demás preparaban los globos, tarta y demás artilugios, llegaron las 12 y la bajada triunfal de la cumpleañera, triunfal porque nada más y nada menos, su primera reacción fue: "muchas gracias a todos chicos,pero tengo que deciros que ya lo sabía", aquí la niña natural como ella sola, no finge ni la cara de sorpresa jajaja. Y aquí tenemos la segunda sorpresa fracasada.
Y llegó la hora de dar los regalos, es decir, de dar la primera sorpresa fallida, antes de abrirlos sabía lo que eran, y claro, como lo sabía ¿para qué callarse y hacernos pensar a todos que hemos acertado?, siguiente reacción de la protagonista: "Sé lo que son, las botas y la cazadora, pero el detalle es lo que cuenta, muchas gracias de verdad" agradecida por supuesto, lo de saber los regalos... que se le va a hacer, no sabemos fingir que unas botas son feas si no lo son. Definitivamente reafirmamos que no somos buenos en dar sorpresas, y que tras la primera exitosa del cumpleaños de María, había que aceptar que pocas más saldrían bien.
Por último y para cerrar las sorpresas hundidas, le damos el ordenador que venía de España como último "regalo", esta vez de sus padres (no os asustéis que somos Erasmus y recordad, Wert no nos quiere), y aunque venía de España también se lo imaginaba por alguna metedura de pata, vamos, que nos salió redondo todo jajajaja.
Y bueno, entrando en terreno amistoso y sentimental (ese terreno que no dediqué a María por despiste, y me lo recordará hasta el día de mi boda jaja). Esta vez escribo diferente y desde otro punto de vista, no puedo alegrarme de haberla conocido aquí porque ya tenía la suerte de conocerla, y no puedo dedicar las primeras palabras de amiga para ella, porque ya lo eramos desde hace tiempo, pero intentaré hablar desde el grupo intentando meterme un poco en la cabeza y corazón de cada uno.
Un felicidades a la chica a la que de momento no hemos podido sorprender, a la chica que cierra Cotton siempre que puede (cuando no puede Amphi y demás sustitutos), a la chica de las locuras y anécdotas que contar, a la amante de las tiendas y también de las verbenas y su música, a una persona con un corazón enorme (y con vaciladas para rato también) bueno, y por supuesto, a una amiga que estará ahí siempre que lo necesitemos, eso ya os lo aseguro yo.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Feliz no cumpleaños (pronto, a día 18 de noviembre) Esther!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! TE QUEREMOS!!!!!!!!!!!!!
PD: Pongo una foto para que la conozcáis en todo su explendor jajajaja y como siempre, volveré por aquí a escribir la siguiente!

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